¿Quieres saber porque la tecnología LED es capaz de arrasar allá a dónde va? Te vamos a indicar algunos motivos para hacer el cambio:

Ahorro: El ahorro con este tipo de iluminación es más que considerable. Inicialmente habrá que hacer una determinada inversión; sin embargo, de hecho a que consumen hasta un 90% menos que las tradicionales, no tardaremos en amortizarla.

Duración: Se calcula que una bombilla del tipo LED puede llegar a durar hasta unas 45.000 horas aproximadamente, lo que se traduce en 15 años dándole un uso habitual. Esto es debido a que, mientras se está usando, emite una mínima cantidad de calor, y la máxima iluminación posible (De hecho, el 80% de la energía que se produce será luz).

Ecológica: En el momento en el que se fabrican las bombillas LED se utilizan materiales muy poco contaminantes; se deja a un lado el tungsteno y mercurio. De esta manera, estamos ante un sistema muy ecológico que ayuda a reducir hasta un 80% las emisiones.

Resistencia: Aunque esto dependerá del modelo en cuestión, algunos pueden aguantar la lluvia (incluso pueden estar situadas en el interior de las piscinas), el polvo, el viento, así como las diferentes condiciones atmosféricas extremas. Aguantan mucho más que las bombillas tradicionales.

Encendido: El encendido de las luces del tipo LED es inmediato, por lo que, a diferencia de las incandescentes, no tendremos que estar esperando mucho tiempo hasta que hagan su efecto.

Reproducción de colores: Además de todas las características anteriores, cuenta con un gran incide cromático asociado de 80 sobre 100. Y  no solo nos da diferentes variaciones de color, si no que también puede usar diferentes tonos de luz fría o cálida.

Por otras estas características, la tecnología LED es para ti.

 

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